¿Qué es la agricultura urbana y la agricultura rural?

¿Qué es la agricultura urbana y la agricultura rural?

Puede ser que cuando nos decidamos alquilar un huerto urbano para abastecernos de nuestras propias hortalizas, nos planteemos: ¿Cuáles son las diferencias entre los agricultores urbanos con los agricultores profesionales?

Partimos de que…

La agricultura tiene 2 campos de expresión: la rural y la urbana.

La agricultura rural se considera en sí la más profesional, con mayores rendimientos de economías de escala, mayor volumen y en definitiva responsable en gran parte del abastecimiento alimentario.

La agricultura urbana se ha venido considerando más una actividad de ocio, pero en algunas zonas la situación está cambiando: incluyendo el motivo económico dado la subida de precio de los productos frescos o la búsqueda de ese sabor original en las hortalizas o frutas que consumimos.

La agricultura urbana está integrada en la economía local y en el propio sistema ecológico, pudiendo distinguir entre agricultura intraurbana y periurbana.

La agricultura periurbana digamos que puede ser la antesala de la agricultura rural, donde podemos encontrar a los pequeños productores, que a parte de tener unos huertos para alquilar, tienen sus producciones para consumo propio o pago de gastos del negocio.

La agricultura urbana podemos considerarla como un sector agrario, socioeconómico operado por urbanitas, que produce, elabora y distribuye sus productos en gran proporción para su propio mercado urbano.

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Aquí juega un papel importante los llamados Grupos de consumo que se organizan para la distribución dentro de un ámbito local, organizando cestas y recogidas de las producciones de los huertos.

Un denominador común puede ser la escasa superficie en la que se desarrolla, sobre todo la agricultura intraurbana,  por lo que se encuentra dentro de bajas economías de escala, mayores costes de producción y mano de obra intensiva.

Tiene también grandes limitaciones de no usar pesticidas químicos, dada la cercanía a las viviendas de las personas.

Como contrapartida se obtiene un acortamiento de la cadena de valor del producto:

Producción – Elaboración – Distribución y Consumo.

En la agricultura urbana encontramos productos de mayor valor añadido, ya que acaban de ser recolectados, respetuosos con el medio ambiente por tener un impacto mínimo en la huella de carbono, y son una forma de luchar contra la contaminación en las grandes ciudades.

Por tanto la agricultura rural y la agricultura urbana se complementan encontrando cada una su público y su lugar. Esto nos hace pensar que el huerto urbano, juega un papel muy importante.

¿A qué esperas para comenzar a conectar con lo natural desde tu huerto de alquiler?

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